TIPOS DE SUELOS

 

 

Suelos arcillosos: Estan formados fundamentalmente por arcilla. La arcilla esta constituida fundamentalmente por silicato de aluminio hidratado. Es un tipo de suelo que, cuando esta húmedo o mojado, resulta pegajoso pero, cuando esta seco es muy fino y suave dado que la arcilla esta formada por partículas diminutas de menos de 0, 005 milímetros de diámetro. Desde un punto de vista de la textura, tiene consistencia plástica y puede ser modelado. Son suelos que, para la agricultura, se conocen como suelos húmedos y pesados. Son muy impermeables dado que no dejan pasar el agua o el aire, todo ello propicia que sean suelos donde el agua se estanque con facilidad por lo que en este tipo de suelo se necesita se necesita realizar un sistema de drenaje adecuado porque, después de las lluvias el agua queda retenida en la superficie. Presentan un color marrón oscuro.  

Los suelos arcillosos, al secarse, quedan muy compactos y duros y se caracterizan por la aparición de grietas. La ventaja principal es que son suelos que conservan fácilmente la forma que les damos al trabajarlos.  

Sabemos que se trata de un suelo arcilloso porque cuando tomamos un pedazo del mismo en las manos, podemos hacer fácilmente una bola. Igualmente, si colocamos un trozo de esta materia entre los dedos pulgar e incide y la trabajamos con ambos dedos , podemos realizar cintas de hasta 5 cm con este tipo de tierra. Podemos decir que nos recuerda a la textura del chicle. 

Las plantas medicinales o aromáticas que deben plantarse en este tipo de suelos son aquellas que posean raíces potentes y largas capaces de penetrar en capas más profundas. Algunas plantas adecuadas para este tipo de suelos son la menta, la melisa, la consuelda, la salicaria, el sauce, el nogal, el gingo, el brezo, etc.

Suelos limosos: Son los suelos que contienen una proporción muy elevada de limo. Es un tipo de suelo muy compacto, sin llegar a serlo tanto como los arcillosos. Estos suelos resultan producidos por la sedimentación de materiales muy finos arrastrados por las aguas o depositados por el viento. Suelen presentarse junto a los lechos de los ríos y son muy fértiles.

Sabemos que se trata de suelos limosos porque, al igual que los arcillosos, permiten formar bolas aunque estas se rompen con facilidad. A diferencia de los arcillosos no nos permiten formar cintas entre los dedos. Entre las plantas que podemos plantar en este tipo de suelos se encuentran: el arroz, la lechuga.

Suelos arenosos: El suelo arenoso es el que esta formado principalmente por arena. La arena son partículas pequeñas de piedra de carácter silicio con un diámetro entre 0,02 y 2 mm . A diferencia de la arcilla cuando esta húmeda o mojada no se engancha. Los suelos arenosos no retienen el agua que rápidamente se hunde a capas más profundas. Son suelos considerados secos en donde hay muy poca humedad. A diferencia de los suelos anterior requieren un riego continuado y un trabajo constante si queremos darle una forma determinada porque la pierden con facilidad. Presentan colores claros.

Sabemos que se trata de este tipo de suelo porque al coger un poco de él entre los dedos, somos incapaces de formar una bola. Este tipo de tierra, por mucho que lo manipulemos, seguirá estando suelto.

Si queremos plantar plantas aromáticas o medicinales en este tipo de suelo, tendremos que optar por plantas acostumbradas a la sequedad. Este tipo de plantas es muy habitual en los países mediterráneos donde encontramos plantas silvestres medicinales o aromáticas que cumplen estos requisitos, por ejemplo: la salvia, el romero, el espliego, la lavanda, el hinojo, la viborera, etc.

Suelos margosos: El suelo margoso es un suelo compuesto de arcilla, limo y arena con abundante cantidad de materia vegetal descompuesta ( humus). Se trata de un suelo que presenta un color oscuro poco apelmazado y ligero. Podríamos decir que presenta las características positivas de los tres suelos anteriores: mantiene la suficiente humedad pero, al mismo tiempo, permite la permeabilidad hacia las capas inferiores. Es el tipo de suelo preferido por los jardineros.

Muchas hierbas medicinales y aromáticas reconocidas pueden crecer en este tipo de suelos, por ejemplo: el coriandro, la albahaca, la milenrama, el eneldo, el saúco. 

Suelos gredosos: Un suelo gredoso es aquel que procede de la descomposición de las cretas o piedras calizas que contienen mucho carbonato cálcico. Es un tipo de tierra ligero y con un buen drenaje. Presenta un color marrón claro o blanquecino. Entre las plantas medicinales o aromáticas que prefieren este tipo de suelos se encuentran: el orégano, el enebro, la salvia, el hisopo, el hinojo, etc.

Suelos pantanosos: Se considera que un suelo es pantanoso a aquel que se ha formado en lugares que se encuentran habitualmente inundados. Son suelos que tienen muy poca riqueza mineral y con una acidez muy elevada. Su color es negro. Entre las plantas que viven bien en este tipo de suelos se encuentran: la valeriana, el junco, el sauce, la cola de caballo, o la anea o las plantas carnívoras en general.

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